Uno de los dichos más populares en España cuando se quiere comparar a alguien con una persona a la que precisamente no le asiste el don de la belleza es aquel que dice: “Eres más feo que Picio”. A lo que inmediatamente se puede apostillar: “Fíjate si era feo que el cura le tuvo que dar la extremaunción con una caña”.
Viene Picio a protagonizar un capítulo de esta serie sobre ‘Dichos populares granadinos y sus personajes’ porque hay quién dice que Picio existió realmente y que era un zapatero de Alhendín que también vivió en Lanjarón y en Granada capital, donde murió con casi 60 años de edad.
Sostiene Umberto Eco en su ‘Historia de la fealdad’, que lo bello puede ser admirado, “pero lo feo fascina ya que es la representación de los desconocido, del puente hacia el miedo”. Para este pensador italiano, la fealdad necesita ser extrema para resultar interesante, algo lo suficientemente polémico con el canon de la belleza para tener entidad propia. Y Picio tenía esa entidad propia, vaya si la tenía.
Una de las personas que defiende su existencia es José María Sbarbi, que escribió su ‘Gran Diccionario de Refranes’. En él se dice que, efectivamente, Picio era un zapatero de Alhendín que durante la época de la invasión francesa, hace ahora 200 años, cometió un delito por el que fue condenado a muerte. Estaba en la capilla rezando cuando recibió la buena nueva de su indulto. Fue tal la impresión que le causó dicha noticia que al poco tiempo se quedó sin pelo y sin cejas ni pestañas. Y con la cara totalmente deformada por unos tumores que le salieron en la cabeza y el rostro. Tal era su fealdad que todo el mundo le huía. Por ese motivo se trasladó a Lanjarón, desde donde también fue expulsado porque se negaba a quitarse el pañuelo que le cubría la calva al entrar en la Iglesia. Fue entonces cuando se retiró a Granada. Ya entrado en años, su fealdad incluso aumentó y se dice que a la hora de morir el cura, asustado, le tuvo que dar la extremaunción con una caña. José María Sbarbi llega a decir en su libro que él había hablado con personas que habían conocido a Picio y que probablemente este era un apodo.[...]
Fuente del artículo: Ideal.es (Seguir leyendolo en la Web original).


Sígueme en Twitter
Últimos Comentarios