El balneario de Lanjarón celebra los siete años de la certificación de calidad ‘Qualicert’ y la apertura de su temporada con nuevas propuestas para el público joven, que suponen ya una buena parte de los 15.000 visitantes anuales que recibe, entre 300 y 400 cada día.
Fue el primer complejo termal de España en conseguir este sello, y tras el histórico recinto de la Alpujarra granadina, lo adquirió el Vichy Catalán, ha recordado Luis Espínola, director del balneario de Lanjarón, que ha triplicado en estos siete años su número de tratamientos hasta los 22 de los que dispone en la actualidad.
La certificación ‘Qualicert’ no supuso en 2003 grandes cambios exteriores, pero sí en relación con el funcionamiento interno y la gestión de los sistemas de calidad, en unos años en los que el turismo sostenible y, en concreto, las propuestas turísticas de salud han experimentado un gran auge.
Este sistema de calidad no se había articulado en el ámbito de los establecimientos termales españoles antes de que lo hiciera Lanjarón, que consiguió con su apuesta por ‘Qualicert’ una fórmula, inspirada en la de los centros de talasoterapia franceses, para el control de las aguas mineromedicinales, y de la aplicación de las técnicas y tratamientos del balneario.
Con seis manantiales de aguas mineromedicinales de efecto terapeútico y una fuerte apuesta por la modernización de instalaciones en los últimos cuatro años, el balneario, de 55.000 metros cuadrados de superficie, es un motor económico para la Alpujarra granadina y da trabajo a sesenta personas en temporada alta, desde inicios de primavera a finales de otoño.
Además, las estimaciones de Espínola señalan que el 80% de las plazas hoteleras de Lanjarón, que representan un 70% de las de toda la comarca, están conectadas directa o indirectamente con el balneario.
En el resto de la Alpujarra, el balneario también proporciona clientes al menos al 50% de los hoteles de entre 1 y 3 estrellas, donde también ha habido un auge excepcional en los últimos años del turismo rural en localidades como Pampaneira y Órgiva con un número creciente, pese a la crisis, de “clientes de paso”.
Los turistas y los clientes granadinos cada vez demandan más servicios de masaje y agua como consecuencia del auge de este tipo de establecimientos de ocio y relax.
El director del complejo termal explica que cada cliente puede recibir entre tres y cuatro tratamientos cada día, con lo que en total se realizan unos 1.500 diarios y unos 300.000 tratamientos cada año.
Con una apuesta por el turismo de alto poder adquisitivo, los visitantes pueden disfrutar bebiendo aguas minero-medicinales, y de tratamientos hidrotermales como baños de inmersión, burbujas, hidromasaje, masaje subacuático y duchas de chorro y circular.
Asimismo, se realizan masajes manuales, estética termal, parafangos, drenaje linfático, pulverización faríngea, onda corta y muchísimas cosas más en un entorno privilegiado.
Entre las actividades sociales más destacadas para esta temporada, el balneario de Lanjarón prepara ya el II Congreso Iberoamericano de Peloides que reunirá a expertos de todas las áreas relacionadas con el desarrollo y aplicación de fangos termales.
Fuente: Radio Granada.

















