La Alpujarra granadina es un paraíso natural especialmente vistoso en estos meses invernales. Y es que el viajero puede disfrutar en estos pueblos de paisajes de gran belleza, con almendros en flor, viñedos, barrancos vertiginosos y bancales de un verde esplendoroso coronados por las blancas cumbres de Sierra Nevada. El agua fluye con fuerza por todos los rincones de esta comarca abierta al turismo y que dispone de una amplia red de alojamientos y servicios y de numerosas rutas naturales debidamente señalizadas y distribuidas por su compleja orografía para hacer a pie o a caballo.
Precisamente este carácter montañoso ha hecho que los pueblos se hayan adaptado a los desniveles y al fluir del agua por los mismísimos cascos urbanos, con edificaciones escalonadas y orientadas al sur para aprovechar el buen clima mediterráneo. Las calles, empedradas y de trazado sinuoso, invitan al paseo, a respirar sosiego y tranquilidad y también a disfrutar de las compras de productos de artesanía, ropa, las famosas jarapas, joyas y delicias gastronómicas como el vino de la tierra o el jamón de Trevélez.
Entre los municipios de esta comarca uno de los primeros que se encuentra el viajero es Lanjarón, conocido como la Puerta de La Alpujarra, lugar ideal para relajarse en las aguas mineromedicinales de su balneario. Situada en la falda sudeste de Sierra Nevada y junto al valle de Lecrín, la localidad conserva la impronta de su pasado morisco en sus estrechas calles.
Si nos adentramos en La Alpujarra, el término municipal de Órgiva ocupa la cara occidental de la comarca montañosa. Ciudad comercial, que tradicionalmente ha abastecido a toda la zona, conjuga en su urbanismo y estilo de vida rasgos modernos con aquellos otros que desde hace siglos perduran en estas tierras.
Órgiva, cruce de caminos
Órgiva, además de sede judicial comarcal, distrito sanitario y educativo, es también nudo de comunicaciones del que parten cuatro carreteras: una enlaza con Salobreña y la Costa del Sol; otra, por Lanjarón, conduce a Granada; una tercera, por Torvizcón, llega a la costa granadina a la altura de la Rábita, y la última se adentra en el corazón de La Alpujarra granadina, subiendo hacia Pampaneira, Bubión, Capileira, Trevélez y otros pueblos.
Uno de estos municipios es Cáñar, con una arquitectura adaptada, como es tradicional, a lo quebrado del terreno y a la climatología, en cuyas calles perdura también la memoria de su pasado morisco. Soportújar está en la vertiente sur de Sierra Nevada, mientras que Carataunas es el municipio más pequeño de la comarca en extensión y número de habitantes.
El Barranco de Poqueira
Tras superar estas localidades se accede al espectacular Barranco de Poqueira, uno de los espacios naturales más visitados de la geografía española, un impresionante paraje de la vertiente sur de Sierra Nevada que cae en picado desde el Veleta adornado por las casas blancas y las empinadas calles de Pampaneira, Bubión y Capileira.
Pampaneira tiene la consideración de Conjunto Histórico-Artístico por la belleza de sus calles y sus históricas y ‘milagrosas’ fuentes (que, entre otras cosas, garantizan novio a las mujeres solteras) y además ha recibido numerosos galardones por el engalanamiento de todos sus rincones. Además, es una localidad con mucha vida, llena de tiendas de artesanos, de ropa, donde se venden alfombras e incluso tiene una fábrica de chocolate en la que el visitante puede contemplar cómo se fabrican las variedades más exóticas de este dulce. Pasear por sus calles y contemplar desde sus miradores el Barranco de Poqueira, con la Central Eléctrica en mitad del bosque, es una delicia. En el municipio se encuentra, además, el monasterio budista de O Sel Ling, lugar dedicado a la meditación.
Bubión, considerado también Conjunto Histórico Artístico, tiene, además de todos esos encantos de estos pueblos alpujarreños, un complejo hotelero, la Villa Turística de Bubión, situado en un enclave paradisíaco que lo hace ideal para disfrutar de los encantos de esta tierra.
Capileira destaca por sus calles escarpadas, llenas de rincones con encanto, con sus singulares tejados de pizarra, sus chimeneas, sus casas encaladas, sus fuentes y esas terrazas con pilares y vigas de madera que dejan espacio para pasear bajo su sombra, además de una gran variedad de alojamientos y establecimientos comerciales que facilitan la estancia. Desde Capileira parten dos rutas de senderismo, La Cebadilla y Las Acequias del Poqueira
Nieve a pocos metros
Pocas veces se ha visto nevar en estas localidades, tal y como confirman los más viejos del lugar, y eso que tienen la nieve a escasos metros, y es que su orografía hace que en sus núcleos urbanos se mantengan en un microclima húmedo, no ajeno al frío, pero en el que es muy difícil que nieve. No obstante, siguiendo la carretera que sube de Capileira hacia la montaña (cortada al tráfico a doce kilómetros en la actualidad), es fácil encontrar grandes acumulaciones de nieve que harán las delicias de pequeños y mayores.
Y para terminar este viaje, Trevélez está situado a 1.476 metros de altitud, siendo el pueblo más alto de España, que se encaja en las laderas del Mulhacén y disfruta del aire fresco y limpio con el que se curan sus afamados jamones. Los tres barrios que conforman el casco urbano se articulan de forma descendente hasta las orillas del río Trevélez.

HOJA DE RUTA
CÓMO LLEGAR: Desde Málaga, por la A-7 en dirección a Nerja, Almuñécar, Salobreña y Motril. Pasado Salobreña se toma la N-323 en dirección a Granada. Después, la A-346 conduce a Órgiva. Se puede llegar pasando por Lanjarón o atravesando el bello municipio de Vélez de Benaudalla.
ALOJAMIENTOS: La Alpujarra es uno de los paraísos del turismo rural, en el que la comarca ha encontrado una de sus principales fuentes de ingresos. Grandes y pequeñas empresas especializadas ofrecen una amplia oferta de alojamientos (http://www.alpujarrarural.net).
QUÉ HACER: Además de disfrutar de la naturaleza mediante paseos por las rutas y veredas, los pueblos tienen un especial encanto, ya que han mantenido una arquitectura muy particular. La gastronomía es otro de sus alicientes, con el jamón de Trevélez como seña de identidad de la comarca, que hay que tomar con vino de la Contraviesa.

  One Response to “Un paraíso en La Alpujarra”

  1. El jamon de Trevelez está buenísimo. Recomiendo a todo el mundo que visite la zona que lo pruebe. También podéis comprar jamon de Trevelez por internet en tiendas especializadas.
    Un saludo

 Leave a Reply

(required)

(required)

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

   
© 2012 Badaje Blog Suffusion theme by Sayontan Sinha