En 1988 Steven Spielberg pidió permiso para rodar en la Alhambra unas escenas de la tercera parte de las aventuras de Indiana Jones. Le dijeron que no.
En 2010 a Antonio Banderas le han dicho que sí. La actual directora del monumento, Mar Villafranca, recuerda que el cineasta norteamericano quería meter un Rolls Royce y un montón de ‘nazis’ en el Patio de los Leones, y que la Alhambra ni siquiera era la Alhambra. El guión de ‘Boabdil…’, en cambio, es «en buena parte» compatible con la conservación del monumento y con la visita turística, objetivos del patronato que lo gobierna. «Si algún día hubiera que cerrar el monumento, está contemplado en la normativa», señaló la directora. No hay escenas de masas -la más ‘poblada’ transcurre en el espacio limitado del Salón del Trono- y el equipo no podrá alterar nada.
La ventaja es que en 22 años el cine digital ha evolucionado una barbaridad. Green Moon aprovechará su colaboración con los estudios granadinos Kandor Graphics (’El lince perdido’) para construir decorados virtuales mientras sus intérpretes trabajan en un estudio y para retocar planos rodados en localizaciones reales. De ese modo, la Alhambra parecerá la que fue en 1492 sin correr el menor riesgo. Por ejemplo, los animadores podrían ‘reponer’ los famosos leones, que ahora están en el taller de restauración, o ‘borrar’ la virgen que los reyes Católicos plantaron en la Puerta de la Justicia.
El productor Antonio Meliveo y el director Nestor F. Dennis rodaron el pasado septiembre unos planos de prueba de un figurante caracterizado como Boabdil en la Puerta de la Justicia, el Patio de los Arrayanes y los Baños. Los resultados han sido «espectaculares».
«Hemos probado que rodando allí podemos devolverle a la Alhambra el aspecto que tenía, reponiendo zonas que no existen o restaurando la policromía», señala Javier Fernández, supervisor del departamento de Composición de Kandor.
Además, han realizado un modelo 3D de un plano aéreo que recrea la ciudad de 1492, con su vega, sus murallas y sus mezquitas, basándose en el testimonio de los especialistas. «Queríamos ver qué nivel de calidad podíamos lograr en recreaciones de entornos completamente desde cero, porque Granada tal y como está hoy en día es demasiado diferente -señala Fernández-. Y a Antonio Banderas le encantó»
Fuente: Ideal de Granada.





















